PRESENTACIÓN CICLO “ESCRITURAS ADICTIVAS” 1er Ciclo sobre el objeto droga en la cultura

 

cartel-escrituras-adictivas-1

Buenas tardes y bienvenidos. Quisiera presentar el ciclo sobre literatura de drogas que empieza hoy aquí, en esta librería elegida en la ciudad –que es mucho más que una tienda-, en este barrio que ahora es el Raval y que hace años era el Barrio Chino. Barrios por donde anduvo y anda la droga, por donde fácilmente, y haciendo un ejercicio de imaginación, podríamos haber encontrado algunos de los personajes de la literatura que nos proponemos abordar, compartir y debatir en estos encuentros.

Este proyecto surge en el seno un grupo de investigación sobre Toxicomanías y Alcoholismo, en el marco del Instituto de Campo Freudiano de Barcelona. Un grupo que tiene una larga trayectoria en nuestra comunidad, el psicoanálisis lacaniano, y que trabaja en red con otros grupos presentes en otras partes del mundo. Si bien el grupo se inscribe en un marco de investigación clínica, habría que puntualizar que el psicoanálisis, que es una práctica clínica, siempre fue más allá del campo estrictamente científico o médico, ya desde sus inicios. El propio Freud, un hombre de amplia cultura, se apoyó en los textos clásicos para conceptualizar el psiquismo humano. El psicoanálisis, por tanto, es heredero de la psiquiatría clásica tanto como de la tragedia griega o el legado de Shakespeare. Es por estas razones que, si pretendemos ahondar en lo que significa la adicción, la visita a la literatura para que nos aporte el saber de aquellos que tuvieron una experiencia con la droga, se nos hace fundamental.

Freud y también Lacan tuvieron la posición de que el artista siempre le lleva la delantera al psicoanalista, en el sentido de que éste, a través de su arte, muestra algo que interesa al psicoanálisis.

“el psicoanalista solo tiene derecho a sacar una ventaja de su posición, aunque ésta le sea reconocida como tal: la de recordar con Freud, que en su materia, el artista siempre le lleva la delantera, y que no tiene por qué hacer de psicólogo donde el artista le esboza el camino”

Por tanto, la idea de crear este ciclo está fundamentada en este principio psicoanalítico. Hay, no obstante, otras razones: la naturaleza de la toxicomanía en el interior de la clínica, siempre estuvo en un lugar que nosotros llamamos éxtimo. Es decir, un lugar adentro y afuera a la vez. La clínica de la toxicomanía se ubica en un borde, puesto que muchos supuestos clásicos de la clínica tienen que ser vueltos a ver, no permite que se enquisten, que se dogmaticen, porque lleva con ella una serie de dificultades que nos mantiene en posición de inventar, de leer los fenómenos contemporáneos, de enfrentarnos con nuestros prejuicios. La toxicomanía, por tanto, es éxtima en tanto también implica tener en cuenta la singularidad de un paciente en su contexto social, político, etc. Y la droga, la historia de la droga a través de las épocas, nos habla de cuestiones que tocan la política, el concepto de ciudad, el uso de los espacios públicos, el desarrollo de la cultura, la vida nocturna… En la droga habita la paradoja de ser un objeto que genera grandes beneficios económicos, pero siempre circula por fuera de la ley. Una hipocresía que genera el capitalismo, porque es el propio sistema el que no tiene ninguna regulación. Entonces, decía, genera grandes beneficios a algunos, pero es también ese objeto que no sirve para nada, porque solo sirve al goce, y el goce es aquello que en el ser humano no tiene ninguna utilidad; no es necesario. Tenemos pues, y lo veremos en estas novelas, personajes que no están interesados en el éxito o la felicidad tal como el capitalismo los promociona; sujetos no productivos desde el punto de vista capitalista. Este sería, por tanto, un argumento político.

Nuestra idea del ciclo es, a través de la presentación de estas cinco novelas, penetrar en la subjetividad de cada personaje y por tanto de su época, de sus paseos, de sus pensamientos respecto a la vida y el mundo, y también de la vivencia más íntima que establece cada uno en su relación con la droga. En tanto somos seres hablantes, cada uno hacemos un uso singular de los objetos. Es una de las razones por las que no podemos saber qué sucede en un ser humano cuando introduce una sustancia en su cuerpo, porque esa experiencia y sus efectos, estarán profundamente trastocados por el lenguaje, por las condiciones de goce de cada cual.

Trataremos entonces de cinco novelas, hasta cierto punto clásicas. Dos de ellas tendrán como objeto central la heroína, Yonqui de William Burroughs que veremos hoy y Cómo detener el tiempo de Anne Marlowe. Otras dos tendrán por objeto el alcohol y un escenario más antiguo si se quiere. Bajo el volcán de Malcolm Lowry y Días sin Huella de Charles R. Jackson y la otra Opio, de Jean Cocteau. Cada presentador tomará la presentación de la novela de la forma en cómo se ha dejado capturar por su lectura, y la propuesta es que, en cada una de ellas, pudiéramos reseguir, comentar o entrever, qué efecto podemos pensar que ha tenido en el sujeto la escritura en su relación con la droga.

Si bien el término adicción frecuentemente lo referimos a la no-dicción, es decir, a la ausencia de palabra –y de ahí uno de los retos en el tratamiento con adictos- la escritura, que no es dicción, introduce sin embargo una relación al lenguaje que tenemos interés en explorar. La escritura también nos va a permitir separar dos niveles de la palabra distintos; uno a nivel del enunciado y otro a nivel de la enunciación. Qué efectos podemos deducir que tiene en el cuerpo de sus autores estos relatos. El uso de la ficción para tratar un material que en todos los casos es eminentemente autobiográfico, también nos permitirá explorar este recurso, ver que resonancias nos deja. El pantallazo que cada autor va a dar sobre el contexto social de su época, sus contemporáneos, desde el lugar del toxicómano -con esa distancia a menudo irónica-, nos permitirá pensar en el lugar y la función que la droga ocupa en la sociedad de cada momento.

Todo esto para empezar un debate, un intercambio, que esperemos os haga sentir ganas de leer, de venir a debatir con nosotros el trabajo sobre la droga y su experiencia. Por el placer de leer, por la aventura de abrirse a una experiencia otra, -difícil a veces de entender cómo puede soportarse- y para que cada cual viaje por los intríngulis de este objeto tan central en la cultura como escurridizo y enigmático: ese que hace gozar y precipita a la muerte, que genera destellos de lucidez y acompaña al hombre, desde los siglos más remotos de la humanidad. Partenaire en la soledad de un ser, de un cuerpo, que como cualquier otro tiene que enfrentarse a su condición hablante, sexuada y mortal.

Presentación del ciclo “Escrituras adictivas” el 17 de febrero 2017, en Espai Contrabandos. Barcelona

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: